| C |
ucha la suerte que tengo,
eso me dijeron a mí,
que me encuentro a los indeseables,
aquellos que me hicieron sufrir.
Y entre miradas que esquivan
o falsos saludos atentos,
entre miradas altivas
e ir sacando pecho…
Mostrando que nada le importa,
con sonrisa lateral,
creyéndose importante
como el que más.
A mí me hablas de ellos
y es un ni fu ni fa,
ahora, el verles la cara
me pone el cuerpo fatal.
Te hace recordar
momentos de importancia,
momentos de malestar,
momentos de daño profundo
y de no poder más.
Pero esos momentos
se mezclan con instantes
en que había felicidad
y “amistad abundante”.
Mas esa amistad era un juego,
una artimaña fatal,
y esa mirada subida
me lo ha hecho recordar.
El estómago a sus anchas
ha actuado en consecuencia,
y se me ha revuelto
sin poner resistencia.
Y ahora me siento a pensar,
que aunque no esté hecha añicos,
sé que me siento mal,
fatal,
dañada,
tocada,
hundida,
sin fuerzas,
perdida.
Y te hace ver que el pasado,
no es un buen aliado,
solo te hace flaquear
y ver oscuridad.
Mas el pasado
no se puede borrar,
y siempre habrá momentos
en que el echar la vista atrás
te den razones
para volver a llorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario